Por la sostenibilidad de nuestra Colombia sumergida
martes, septiembre 16, 2008
Por Gonzalo Concha.
gonzaloconcha@emcali.net.co
En este nuevo milenio buenos vientos soplan sobre nuestros dos mares y en particular sobre el buceo recreativo, al encontrarnos con una nueva generación de colombianos convencidos y comprometidos con el estudio, conocimiento, difusión, conservación y disfrute de nuestra Colombia sumergida.
Toda esta importante y significativa realidad se debe entre otras razones a la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) que en buena hora se sumó en la formación de profesionales integrales, con un profundo compromiso frente a la sostenibilidad ambiental.
En esta responsabilidad no podemos olvidar a las instituciones que sembraron las primeras semillas entre las que cabe recordar a la Universidad Tadeo Lozano, al Centro reinvestigaciones de la Armada Nacional, al Invemar en Santa Marta, a la Universidad del Valle, a la Universidad de Antioquia y a la Federación Colombiana de Actividades Subacuáticas, con todos sus Clubes afiliados, entre otras tantas instituciones visionarias y responsables con la conservación de nuestros recursos sumergidos, su racional explotación y la seguridad en todos sus aspectos.
Consecuencialmente germinaron nuevos compromisos profesionales en hombres y mujeres que les permitieron a unos mejorar las políticas ambientales del Estado, y a otros los impulsaron a emprender nuevas alternativas de participación para el conocimiento, la conservación y la investigación desde el sector solidario, empresarial, científico y fundacional entre los que podría resaltar entre otras a la Fundación Malpelo, la Fundación Yubarta, la Fundación Squalus, y la Fundación Agenda del Mar.
Por fortuna para todos, hemos pasado de una conservación ambiental cerrada, manejada exclusivamente por el Estado, con espíritu policivo, a una conservación ambiental abierta, manejada por el Estado y la comunidad, desde sus distintas expresiones y formas de asociación, donde la responsabilidad ahora es de todos y cada uno de nosotros los colombianos.
A nivel mundial UNESCO, se ha sumado a esta cruzada reconociéndola y apoyándola, ante la importancia que tiene para la humanidad la difusión y conservación de un frágil recurso que a todos pertenece y que forma parte fundamental del equilibrio de este nuestro único planeta.
Para el buceo recreativo colombiano mientras la conservación siga siendo nuestro eje fundamental, el futuro estará garantizado, puesto que contaremos con unos fondos marinos cada vez más saludables y atractivos para propios y extraños, estimulando los negocios y por sobre todo garantizando un gran disfrute dentro de un marco de seguridad para la sostenibilidad.
gonzaloconcha@emcali.net.co
En este nuevo milenio buenos vientos soplan sobre nuestros dos mares y en particular sobre el buceo recreativo, al encontrarnos con una nueva generación de colombianos convencidos y comprometidos con el estudio, conocimiento, difusión, conservación y disfrute de nuestra Colombia sumergida.
Toda esta importante y significativa realidad se debe entre otras razones a la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) que en buena hora se sumó en la formación de profesionales integrales, con un profundo compromiso frente a la sostenibilidad ambiental.
En esta responsabilidad no podemos olvidar a las instituciones que sembraron las primeras semillas entre las que cabe recordar a la Universidad Tadeo Lozano, al Centro reinvestigaciones de la Armada Nacional, al Invemar en Santa Marta, a la Universidad del Valle, a la Universidad de Antioquia y a la Federación Colombiana de Actividades Subacuáticas, con todos sus Clubes afiliados, entre otras tantas instituciones visionarias y responsables con la conservación de nuestros recursos sumergidos, su racional explotación y la seguridad en todos sus aspectos.
Consecuencialmente germinaron nuevos compromisos profesionales en hombres y mujeres que les permitieron a unos mejorar las políticas ambientales del Estado, y a otros los impulsaron a emprender nuevas alternativas de participación para el conocimiento, la conservación y la investigación desde el sector solidario, empresarial, científico y fundacional entre los que podría resaltar entre otras a la Fundación Malpelo, la Fundación Yubarta, la Fundación Squalus, y la Fundación Agenda del Mar.
Por fortuna para todos, hemos pasado de una conservación ambiental cerrada, manejada exclusivamente por el Estado, con espíritu policivo, a una conservación ambiental abierta, manejada por el Estado y la comunidad, desde sus distintas expresiones y formas de asociación, donde la responsabilidad ahora es de todos y cada uno de nosotros los colombianos.
A nivel mundial UNESCO, se ha sumado a esta cruzada reconociéndola y apoyándola, ante la importancia que tiene para la humanidad la difusión y conservación de un frágil recurso que a todos pertenece y que forma parte fundamental del equilibrio de este nuestro único planeta.
Para el buceo recreativo colombiano mientras la conservación siga siendo nuestro eje fundamental, el futuro estará garantizado, puesto que contaremos con unos fondos marinos cada vez más saludables y atractivos para propios y extraños, estimulando los negocios y por sobre todo garantizando un gran disfrute dentro de un marco de seguridad para la sostenibilidad.
posted by Atrabilioso at 9:57 PM | Permalink |







